Experiencia en Eventos, Congresos y Convenciones

El poder de la experiencia…!

Nuestra compañía nació hace 27 años, producto de una imperceptible chispa de innovación que ocurrió en 1992, y desde entonces emergió una industria que hasta entonces no existía.

A la fecha, en CONTI Latam acumulamos algo así como 3.850 eventos realizados, y más de 2.1 millones de personas acreditadas. Congresos, simposios, festivales, ferias, exposiciones, eventos deportivos, corporativos, activaciones, incentivos, cenas, cumbres gubernamentales, foros mundiales; y en otro orden, oficinas en Tucumán y Buenos Aires, franquicias en Patagonia, Cuyo, Centro y Litoral, a nivel regional oficinas en Chile y Colombia, y varios ciclos completos de reinvención tecnológica. Todo forma parte de una larga lista de hitos de alto impacto que se sucedieron a lo largo de los años. Con esta introducción como insumo, el foco de este artículo se centra en lo que nos dejó esta historia.

Cuando miramos hacia atrás vemos que en el largo camino recorrido acumulamos una enorme lista de desafíos superados, alegrías infinitas y lágrimas de dolor. Muchos fueron tremendos éxitos que atesoramos con orgullo, pero mucho más nos acordamos de los duros golpes que nos dimos, de las caídas, de esas batallas épicas que debimos enfrentar, las grandes decepciones, los errores evidentes que no supimos anticipar, y sobre todo, las oportunidades que se nos escaparon. Tan trillado como cierto, el aprendizaje nutre mucho más desde el fracaso que desde el éxito. 

En todo este tiempo, y a cada paso recorrido, fuimos acumulando gran riqueza, y no hablamos de bienes o dinero, sino de esa verdadera riqueza que es única y no negociable: la experiencia. Porque no se trata de un bien de cambio, no vas a un comercio a pedir que te vendan 9.855 días de experiencia. Para poder disponer de 27 años de aprendizaje, solo se necesitan 27 años de tiempo. Para esta transacción hay solo una única moneda de cambio, y es el tiempo; y sin duda, el tiempo, es el bien más preciado de una existencia perenne.

En CONTI Latam supimos transformar esa experiencia en activos de alto valor agregado para nuestros Clientes. Diría que la confiabilidad, en el resultado final de nuestro trabajo, es el valor más apreciado por quienes nos contratan. Y es súper lógico, esta industria no resiste errores, aquí no está permitido  “por favor vuelva mañana”; porque para cuando se corrigen los errores, ya todo ha terminado, ya es muy tarde.

Pero pensamos que hay una cualidad casi única que nos caracteriza, que nos hace singularmente diferentes, y es que hemos alcanzado un nivel de desarrollo tal que el “NO” ha desaparecido del vocabulario de nuestra oferta. La evolución de los productos y servicios alcanzaron un nivel de muy alta disponibilidad. Y esta condición nos permite acercar diversidad de soluciones para cada requerimiento o desafío propuesto. Basados en habilidades adquiridas en experiencias similares, donde la diversidad de contextos resulta muy enriquecedora, construimos soluciones a medida.  

Todo esto es posible a partir de una estrategia central, para el área de desarrollo fijamos una política de crecimiento basada en la permeabilidad frente a las necesidades de nuestros Clientes. Esto nos asegura soluciones evolutivas y con impacto en todos los niveles de la industria, tanto en diversidad como en profundidad. El desafío es enorme y muy costoso, pero claramente el resultado lo justifica.

En resumen:  con el foco puesto en el Cliente, con una estrategia de largo plazo, y una política basada en el “Sí” se pueden construir organizaciones sustentables y con visión de futuro.